Tras los graves señalamientos de su hijo, Darío Giordano emitió un extenso comunicado de prensa en el que negó de forma categórica los episodios de violencia física y psicológica que Valentín Yankelevich expuso públicamente. La revelación de aquel testimonio —en el que el joven afirmó que su progenitor le provocaba “miedo”— generó un fuerte impacto en el entorno familiar, al punto de que sus abuelos salieron de inmediato en su defensa. Poco después, el productor rechazó de forma expresa la imputación, aunque reconoció la distancia existente con el joven y el haber “cometido errores”. A la vez, reafirmó su rol tutelar y atribuyó las versiones mediáticas a intentos interesados de una “disputa de poder”.
"Nadie lo invitó": Yankelevich explicó por qué Darío Giordano estuvo en el homenaje a Romina YanEn su descargo público, Giordano desestimó las afirmaciones en su contra, reafirmó su figura paterna, justificó el silencio guardado durante años y manifestó su firme desaprobación a convertir el vínculo con sus herederos en una vorágine mediática. En el escrito hizo alusión a los relatos sobre “disputas de poder”, abordó la causa judicial mencionada por su hijo en la que resultó sobreseído, cuestionó las versiones sobre su hija Azul —quien aún convive con él— y rememoró el profundo dolor por la pérdida de su esposa. Por último, reconoció la distancia y el “no haber estado a la altura” del cuidado de sus hijos mayores, Franco y Valentín.
Giordano se refirió al dolor del recuerdo y el descargo ante la Justicia
En su respuesta institucional, Giordano inició el texto rememorando el traumático impacto tras el fallecimiento de Romina Yan en 2010: “La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía. Nunca imaginé vivir una vida sin ella. De un día para otro perdí a mi compañera, a la mujer que amaba y a la persona con la que había imaginado pasar el resto de mi vida”. Sobre la crianza en ese complejo trance, reconoció: “Seguramente cometí errores. Nunca pretendí ser un padre perfecto. Hice lo que pude, con las herramientas que tenía y en circunstancias que jamás hubiera imaginado atravesar”.
Sin embargo, desmintió categóricamente los cuestionamientos por maltrato hacia sus allegados: “Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia”. Asimismo, aclaró la resolución en el ámbito legal: “Estas cuestiones fueron objeto de una causa judicial y considero importante que se conozca lo que efectivamente resolvió la Justicia: se trata de una causa en la cual fui sobreseído en el año 2018. Como siempre sostuve, esos hechos que se denuncian nunca ocurrieron y por lo tanto nunca fueron comprobados”.
Giordano se disculpó con Valentín
Respecto a la convivencia familiar y a su hija Azul, subrayó: “Además de Franco y Valentín, tengo dos hijos más, Azul y Valerio. Estoy seguro de que ellos no reconocen vivir ni haber vivido ninguna situación como las que escuchamos estos días en los medios. Siempre me resultó extraño que alguien ayudara a salir de un hogar supuestamente violento a dos menores y dejara allí a una pequeña de apenas siete años. Hoy es una hermosa mujer de 20, que estudia en el exterior, y cada vez que retorna al país vuelve a nuestra casa”.
Dirigiéndose directamente a Valentín, el productor expresó un pedido de disculpas: “No voy a discutir públicamente con mi hijo Valentín. No voy a responderle a través de los medios de comunicación. No voy a cuestionar sus sentimientos ni a exponer episodios de nuestra intimidad familiar para intentar demostrar que tengo razón. Lo amo y siempre lo amaré con toda mi alma... Aunque es posible que, en ese momento de duelo y dolor, yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban. Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia”.
El impacto mediático y el respaldo de la familia Yankelevich
Finalmente, lamentó la exposición del conflicto en la agenda periodística: “Lo que sí me resulta profundamente injusto es que una historia familiar tan dolorosa termine convertida en una disputa pública en la que parece tener más razón quien tiene más poder para hacerse escuchar. (...) Nunca quise utilizar mi dolor con el dolor de mi familia. Nunca busqué cámaras ni titulares para defenderme. Y sigo creyendo que el amor por mis hijos debería estar por encima de cualquier diferencia personal, de cualquier disputa de poder y de cualquier necesidad de tener la última palabra”.
Darío Giordano rechazó todas las imputaciones que surgieron en su contra en las últimas horas, luego de que Valentín Yankelevich, el hijo que tuvo con Romina Yan, revelara episodios de violencia física y psicológica que habría sufrido tras la partida de su madre. El joven confesó en una entrevista profunda para Infobae con Tatiana Schapiro que “era un infierno” vivir en su casa a los 7 años, cuando su madre falleció y quedó bajo la custodia paterna. Yankelevich afirmó que su progenitor no quiso hacerse cargo de sus cuidados y que comenzó a sufrir agresiones a los 10 años junto con su hermano Franco.
En su desgarrador relato, Valentín describió situaciones de maltrato físico y humillaciones cotidianas. Tras la repercusión de sus palabras, su abuelo, Gustavo Yankelevich, salió públicamente a respaldar a su nieto: “Por haber pasado por lo que pasaron, por haber sufrido lo que sufrieron, por lo que lucharon para salir adelante y por sentir que la vida vale la pena vivirla… tienen toda mi admiración”. De igual manera, su abuela Cris Morena reaccionó compartiendo una fotografía familiar con sus nietos donde reafirmó su compromiso incondicional: “Estuvimos juntos, estamos juntos y estaremos juntos siempre: los amo”, expresó la reconocida productora.